viernes, 28 de febrero de 2014

Historia y leyendas del ajedrez.



La leyenda es un género literario que se nutre de la imaginación y que se transmite de generación en generación en forma oral o escrita donde se mezclan verdades y mentiras.

La primera de las leyendas, que nos habla de cómo se invento el ajedrez es la siguiente:

Hace mucho tiempo reinaba en la India un príncipe llamado Iadava. Sus amigos estaban muy preocupados por él, pues últimamente estaba siempre triste y taciturno. Hasta la aldea de Lahur Sessa, un joven brahmán, llegó la noticia de la tristeza del monarca. Así pues Lahur Sessa paso días y noches creando un juego que distrajera y lo hiciera feliz.

Sessa explicó al rey Iadava, a los visires y a toda la corte las reglas del juego. Era un gran tablero cuadrado dividido en 64 casillas. Sobre él se colocaban dos series de piezas, unas blancas y otras negras. Las formas de las figuras se repetían simétricamente y había reglas curiosas para moverlas.

Iadava agradecido por la gran inteligencia de Sessa y le ofreció darle lo que él pidiera. Lahur "sólo" le pidió granos de trigo:

Un grano por la primera casilla del tablero, 2 por la segunda, 4 por la tercera, 8 por la cuarta, y así doblando sucesivamente hasta la última casilla.

Al oír la petición de Sessa todos rieron, e incrédulos no acertaba encontrar la causa de que Iadava se conformara con tan poco, pudiendo solicitar oro y riquezas El soberano, llamó a los algebristas de su corte para que hicieran el cálculo del numero de granos que debía entregar al brahmán. Cuando éstos hicieron el cálculo, cayeron en la cuenta, que no había suficiente trigo en el reino, ni en otros para pagar esa cantidad.

Ya que ascendía a: 18.446.744.073.709.551.615 granos de trigo es decir diez y ocho trillones, cuatrocientos cuarenta y seis mil setecientos cuarenta y cuatro billones, setenta y tres mil setecientos nueve millones, quinientos cincuenta y un mil seiscientos quince granos de trigo. Una libra de trigo, contiene 12.750 granos aproximadamente. ¡Calcúlese las libras que necesitaba el rey para premiar al sabio! Más de las que produciría en ocho años toda la superficie de la Tierra. El rey no podría pagar tal cantidad de granos. Pero Sissa renunció a su recompensa. Tenía suficiente con saber que el rey volviera a estar feliz.

El matemático estadounidense Claude Shannon estimó el número de jugadas posibles en 10 elevado a 120, o lo que es lo mismo, un uno seguido de 120 ceros lo que nos da la siguiente cifra:

1.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.

000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000

El número total de partículas subatómicas que contiene el universo solo asciende a 10 elevado a 80.

La Leyenda del tributo.

Otra de las fabulaciones más conocidas también sobre el ajedrez es la llamada Leyenda del tributo, narrada por el poeta Abdul Qasim Mansur (939-1020), llamado Firdawsi “el Paradisíaco”, en el poema épico Shahnama (Libro de los Reyes), un manuscrito que aún se conserva, compuesto por cerca de 50.000 versos, en el que el autor asegura que invirtió 35 años de trabajo.

La leyenda cuenta que el rey persa Nushirwan (521-578) aceptó recibir en su salón del trono de palacio a una embajada del rey Devasarma, el “Gran Rey de las Cinco Indias”, entonces tributario del gran imperio persa. En homenaje a su soberanía, el embajador depositó a sus pies un tablero de ajedrez junto con las piezas de marfil y ébano. Pero el tablero venía acompañado de una carta en la que el rey indio, de su puño y letra, decía: «...Os ruego examinéis este juego y lo sometáis a la vista de los más grandes sabios de vuestro reino. Dejadles deliberar con cuidado para descubrir, si pueden, los principios de este juego maravilloso. Si conseguís conocer su secreto, os prometo reconocerme como hasta ahora tributario de Vuestra Majestad; de lo contrario, como estará claro que no nos igualáis en ciencia, seréis Vos quien deberá someterse a pagarme tributo, porque la verdadera grandeza del hombre consiste en su sabiduría y no en los territorios, los ejércitos y los tesoros, cosas perecederas.» 


El rey Nushirwan meditó sobre el contenido de la carta. Después examinó cuidadosamente el tablerg y las piezas e hizo algunas preguntas acerca de la naturaleza y el uso de éstas. «Majestad ?le respondió el embajador indio?, lo que deseáis saber sólo se aprende jugando el juego; lo único que puedo deciros es que el tablero representa un campo de batalla y que las piezas son las fuerzas empeñadas en el combate». El rey persa pidió siete días para reflexionar, y, llegado el octavo día, se comprometió a jugar una partida y a reconocer la inferioridad de su reino en caso de no descubrir el secreto.

Pasaba el tiempo acordado sin ningún resultado positivo, y, cuando el enigma parecía ya imposible de resolver, Wujurgmitr, primer consejero del rey, se ofreció a resolverlo en el último día de plazo. Éste se encerró con el juego en un lugar reservado del palacio; examinó el tablero y cada una de las piezas y se adentró en las posibilidades de su funcionamiento, hasta que, por fin, toda la verdad se le reveló. En aquel momento salió corriendo de la habitación en la que estaba para buscar al rey y, cuando lo encontró, le dijo: «¡He logrado descubrir la naturaleza del juego!». Más tarde, la corte se reunió para informar a todos de la buena noticia.

Pasados unos días, llegó a palacio el embajador del rey Devasarma y repitió ante el rey persa el mensaje de su soberano. A éste le contestó Wujurgmitr, explicándole el tablero y el ordenamiento de las piezas y sus movimientos ante una asamblea multitudinaria muda de admiración. Entonces el embajador indio se retiró, considerando a Wujurgmitr como un hombre cuya inteligencia era superior a la de los simples mortales, mientras que el rey persa, agradecido, colmó a su consejero de los más grandes favores y dignidades.

La leyenda de Dilram.

Dilram era la esposa favorita de un noble árabe, que la amaba profundamente y que, además, era un gran entusiasta del ajedrez. Éste creía que nadie le ganaría jugando al ajedrez y, por ello, siempre menospreciaba a sus rivales.

Pero un día recibió una severa lección, ya que, convencido de no tener rival en el juego del ajedrez, llegó a apostar a su amada esposa en una partida. Las cosas empezaron a complicarse de tal manera que su contrincante estaba a punto de darle jaque mate, lo que suponía, además de sufrir un buen golpe en su orgullo, la pérdida de su esposa para siempre.

Dilram al ver la situación y exclamó: «¡Sacrifica tus dos torres, pero no a mí!» Entonces, tras un momento de reflexión, su marido jugó la siguiente combinación: 1. Ta8+ Rxa8; 2. Ac4+ Rb8; 3. Ta8+ Rxa8; 4. b7+ Rb8; 5. Ca6++, la cual le hizo ganador de la partida y pudo conservar a su esposa.

¿Cómo se origino el ajedrez?

El ajedrez tiene más de mil doscientos años de historia. Como hemos visto existen muchas leyendas sobre el origen del ajedrez. Hoy se cree que el ajedrez proviene del juego de mesa llamado shatraj, que se derivo de otro juego el chaturana, que se jugaba en la India durante el siglo el siglo VI.

Unos arqueólogos que penetraron en la tumba del emperador Tutankamon (. 1300 a. C.) hallaron un tablero cuadriculado y piezas muy parecidas al ajedrez, aunque en menor número. Este tablero se conserva en el museo de El Cairo.

Hakim Abol-Qasem Firdusi fue un poeta persa y en su obra, Shah-Nameh o el Libro de los Reyes nos descubre el origen del chaturanga donde plantea que el juego se creó debido a una discusión que se presento tras una guerra de sucesión al trono entre dos hermanos. Para resolverla, un grupo de sabios decidió reproducir dicha batalla dibujando en el suelo los escaque del ajedrez, y usando figuras de madera oscura y otra de marfil blanco, estas estatuillas representaban a los dos grupos es disputa, atrás del grupo de infantes se colocaron ordenadamente, al rey, a su general, a dos elefantes,(los actuales alfiles) a dos carruajes (los actuales caballos) y a dos caballeros con sus respectivos caballos.


 Así a cada figura se le atribuyó el papel que habían jugado en la citada batalla y lo representaron mediante movimientos sobre las casillas de esta manera el general no se podía mantener alejado de su rey más de una casilla, el elefante se desplazaba tres casillas verticalmente, el caballero se desplazaba tres casillas diagonalmente y los soldados de infantería se desplazaban una casilla hacia adelante.

El término chaturanga esta formada por la palabra: chatur que significa "cuatro" y anga que significa "miembros" ó "fuerzas", es decir las cuatro fuerzas que integraban un antiguo ejército, como lo fueron: la infantería, la caballería, los elefantes y los carruajes. De esta forma el juego represento una guerra denntro de en un tablero de 8 x 8

Otros piensan que el actual ajedrez se derivo de la fusión de dos juegos uno que ya hemos descrito el Chaturanga y de otro que jugaron los griegos, cuyo nombre fue Petteia (que significa guijarros, piedras, o peones)

Este juego llegó a la India proveniente de la Grecia Antigua, debido la conquista que Alejandro Magno hizo a dicha nación alrededor del año 327 antes de cristo Siendo los soldados griegos los que llevaban el juego consigo y lo trasladaron al pueblo hindú. Una vez en la India, la Petteia se fusionó con el chaturanga.

Este paso fue de gran importancia para el ulterior desarrollo del ajedrez, porque sucedió que el juego ya no se ganaba, debido al factor suerte, sino a la reflexión y al uso del conocimiento y de la inteligencia de los participantes. La Petteia era un juego de estrategia, que no utilizaba los dados para dictaminar el movimiento de las piezas, sino que utilizaba el pensamiento y la táctica, el azar o la suerte, ya no influía en el resultado.

El ajedrez propicio la vivacidad, una innumerable riqueza de las combinaciones, apoyo la profundidad del pensamiento, su originalidad. En el ajedrez la variedad de pensamientos no es sólo una condición para el éxito, sino también un factor que le otorga belleza a una partida.

Durante la partida de ajedrez, la atención se dirige a determinados elementos, a las piezas y sus movimientos, a la utilidad y la eficacia de estos, a las posibles combinaciones, a sus secuencias, a sus variantes, a las respuesta del contrincante.. Durante la partida se gestan los planes, y se llevan a cabo en lo posible, nuestras ideas.

El ajedrez a través del tiempo se convirtió en un juego donde los ajedrecistas deben analizar las diferentes etapas del juego e intentando esclarecer la posición en cada fase, examinando una multitud de posibles variantes.

David Bronstein uno de los mejores ajedrecista rusos dijo:"El ajedrez es infinito y los ajedrecistas, a fin de no perderse en su inmensidad, se guían en la evaluación de las posiciones y elección de planes por ciertos signos clave, tales como peones débiles, líneas abiertas, ventajas de desarrollo, buenos y malos alfiles, reyes mal protegidos, entre otras cosas".

Savielly Tartakower, en su libro, "Sugestiones para la estrategia ajedrecística", escribió: "Lo característico en el ajedrez consiste en obtener ganancias para lograr el triunfo. Únicamente quienes consiguen una pequeña ventaja en fuerza, tiempo, espacio, pueden esperar que el adversario quede aniquilado. Esta ventaja en algo (o si así preferimos llamarla, predominio de posición) puede consistir ya en fuerza (obtención de la iniciativa) o en tiempo (ganando tiempo en el desarrollo del juego) o en masa (conquista de un peón o pieza mayor) o finalmente en espacio, dando lugar a las partidas de bloqueo."


Como hemos visto el actual ajedrez es el resultado de años de evolución, de un juego de guerra, que ha tenido un sinfín de cambios e innovaciones, por las civilizaciones, con la que tuvo contacto. Veamos que paso en España.

La llegada a Europa del ajedrez


El juego de ajedrez llegó a Europa entre los años 700 y 900, a través de la conquista de España por los árabes. Durante la Edad Media, España e Italia eran los países donde más se practicaba. En España se jugaba de acuerdo con las normas árabes. El Rey de España Alfonso X el Sabio fue quien escribió un manuscrito: el ‘Libro del Acedrex’. En la introducción del libro nos explica que Dios quería que los hombres tengamos todo tipo de diversión en un juego intelectual que enseñaba las estrategias de guerra, de política, y de vida. Así Alfonso el sabio quien fue un traductor de varios tratados de ajedrez árabe e introdujo en la edad media, a España este conocimiento oriental, así como sus reglas para jugarlo.

Durante este tiempo, el ajedrez experimentó un importante cambio, convirtiendo a la reina que se consideraba débil (porque solo caminaba un paso) en la pieza más poderosa sobre el tablero. Otro cambio fue a los peones se permitió avanzar dos casillas en su primer movimiento y se introdujo la regla conocida como en passant (comer al paso), que permite capturar el peón que sigue su marcha y no come la ficha que se le ha ofrecido por una determinada estrategia.

Ilustración Alfonso X "Libro de acedrex, dados e tablas"

En el año 1498 apareció un libro de ajedrez de Luis Ramírez de Lucena: Repeticion de Amores e Arte de Axedres con CL Juegos de Partido.. Contiene doce aperturas según las nuevas reglas y treinta problemas de ajedrez. Hacia 1512 aparece en Roma el libro de aprendizaje de Pedr Damiano titulado Questo libro e da imparare giocare a scachi et de le partite. Esta primera edición marcó el comienzo del ajedrez moderno.

La gente de otros países también aprendieron el ajedrez, llegando a tener magníficos jugadores, que llegaron a dominar el ajedrez, como: Italia, Francia e Inglaterra. El ajedrez se popularizo, pasando de ser un juego practicado por la nobleza, a ser un juego que se practicaba también en los cafés y en las universidades.

La inclinación por el ajedrez creció de forma inusual y el nivel del juego se perfecciono. Se instituyeron partidas y torneos con mayor frecuencia. Se fundaron escuelas aprendizaje mejorando cada vez la calidad del juego. Aparece una nueva regla el enroque, así como las tablas en 50 movimientos.

Así surgen ajedrecistas que se convirtieron en leyendas como: Lucena, Damiano y Ruy López (La apertura española como hoy se le conoce es creación de Ruy Lopez). Y en Francia Jugadores como Philidor quien era un músico y escribió un libro que titula: Análisis del juego de ajedrez . Él hablaba de que los peones son el alma del ajedrez, resaltando la importancia de los peones. Otros jugadores como: Ponziani y Allgaier, tambien aportan al juego los conceptos elementales de estrategia y táctica. Estos cambios establecen los principios básicos de las aperturas, medio juego y finales.


Casi al terminar el siglo décimo sexto, Ruy López de Segura se convirtió 
en el mejor jugador del mundo. Fue derrotado en 1575 en el primer torneo internacional de la historia organizado en la corte de Felipe II por el calabrés Giovanni Leonardo da Cutro, quien a continuación venció también al mejor jugador portugués, El Morro, y de regreso en Madrid, a su paisano Paolo Boi. De entre los mejores ajedrecistas de su tiempo destaca también Giulio Cesare Polerio. Estas personalidades fundaron la época dorada del ajedrez italiano, que finalizó en 1634 con Alessandro Salvio y la muerte de Gioacchino Greco.

A finales del siglo décimo sexto era Ruy López de Segura el mejor jugador del mundo. Fue derrotado en 1575 en el primer torneo internacional de la historia organizado en la corte de Felipe II por el calabrés Giovanni Leonardo da Cutro, quien a continuación venció también al mejor jugador portugués, El Morro, y de regreso en Madrid, a su paisano Paolo Boi. De entre los mejores ajedrecistas de su tiempo destaca también Giulio Cesare Polerio. Estas personalidades fundaron la época dorada del ajedrez italiano, que finalizó en 1634 con Alessandro Salvio y la muerte de Gioacchino Greco.

En el siglo XIX, se celebra un encuentro de importancia entre dos ajedrecistas, para definir quién es el mejor jugador del momento: uno fue La Bourdonnais y el otro Mc La Bourdonnais resultando vencedor el primero.

A través del tiempo surgieron formidables jugadores como: Staunton, Anderssen, Blackburne, Morphy, Petrov, Zukertort. Otra novedad resulto ser la aparición de los relojes para el control de la duración de las partidas.

A finales del siglo XIX se celebra el primer Match por el Campeonato del Mundo entre Steinitz y Zukertort ganando el primero y proclamándose primer campeón del mundo de forma oficial. A partir de entonces, se llevan a cabo certámenes entre el campeón del mundo y un aspirante al título.

En el siglo XIX, se celebra un encuentro de importancia entre dos ajedrecistas, para definir quién es el mejor jugador del momento: uno fue La Bourdonnais y el otro Mc La Bourdonnais resultando vencedor el primero.

A través del tiempo surgieron formidables jugadores como: Staunton, Anderssen, Blackburne, Morphy, Petrov, Zukertort. Otra novedad resulto ser la aparición de los relojes para el control de la duración de las partidas.

A finales del siglo XIX se celebra el primer Match por el Campeonato del Mundo entre Steinitz y Zukertort ganando el primero y proclamándose primer campeón del mundo de forma oficial. A partir de entonces, se llevan a cabo certámenes entre el campeón del mundo y un aspirante al título.

Cada generación tiene dos o tres jugadores que se incorporan a las leyendas del ajedrez tales como: Lucena, Ruy López, Bourdonnais, Philidor, Staunton, Anderssen, Blackburne, Morphy, Steinitz, Lasker, Mijael Thal, José Capablanca, Bobby Fisher, Garry Kaspárov, etc.

Veamos ahora los cambios dentro del ajedrez relacionados con el ritmo de juego a través del tiempo:

Hasta mediados del siglo XIX, las partidas de ajedrez se jugaron sin ninguna limitación en el tiempo. Haciendo las partidas s y aburridas Muchos jugadores se rehusaban continuar las partidas. En muchos encuentros los participantes en el encuentro tardaban hasta una hora en hacer un movimiento. En el match entre McDonnell y Labourdonnais en 1834, los jugadores en repetidas ocasiones tardaron un tiempo excesivo en mover, a veces hasta 1 hora.

En 1836 Pierre-Charles Fournier de Saint-Amant un jugador Francés quien alguna vez venció a Stauton y editor de la revista "Le Palamede" hablo sobre implantar en las partidas un límite de tiempo. En el torneo de 1851 en Londres, Staunton abandonó una partida por que su oponente Williams,tardaba demasiado en mover.

Al año siguiente un límite de tiempo de 20 minutos por jugada fue introducido en un match entre Harrwitz y Lowenttal. Harwitz ganó, y Lowenttal culpó de su derrota a la falta del tiempo necesario para pensar.

Limitar el tiempo para cada movimiento se hizo costumbre, y rebasar el tiempo límite fue motivo de una penalidad. Cuando Anderssen jugó contra y Kolisch en 1861 se utilizado un reloj de arena y cada jugador tenía que hacer 24 movimientos en 2 horas.

El torneo de Londres de 1883 fue jugado al ritmo de 15 movimientos por hora. Entre otros Tarrash fue un férreo opositor al control del tiempo. Por mucho tiempo se ha usado en los torneos más importantes 40 movimientos en 2 horas y media y 16 movimientos en cada hora subsiguiente.

Bronstein y Fischer, ambos jugadores de ajedrez. Idearon ritmos de juego con tiempo añadido.En la modalidad de tiempo añadido, los contendientes reciben un determinado "tiempo principal de reflexión". Además, por cada jugada reciben un "tiempo extra fijo". El descuento del tiempo principal comienza sólo cuando el tiempo extra se ha terminado. El tiempo añadido intenta que un jugador no pierda una partida porque se le ha caído la bandera.

Las palabras cambian son producto de la evolución a lo largo de milenios, durante los cuales recorren las más variadas tierras, eras y culturas, modificándose. El chaturanga penetró en Persia en el siglo VI de nuestra era, donde sufrió diversas modificaciones. En efecto, al llegar a este reino milenario, el chaturanga dejó de jugarse con dados, como en la India, y su nombre se convirtió en chatrang, que luego los árabes cambiaron a shatranj. Buena parte del vocabulario jerga ajedrecístico surgió n en Persia, donde tuvo su gran apogeo. Así, 'jaque mate' proviene de sha mat, que significa “el rey esta atrapado” o “el rey no tiene escapatoria”

Llevado por los árabes a España, el nombre del juego evolucionó a axatraz y, más tarde, a axedrez, que fue como lo llamó el ajedrecista español Ruy López de Segura en su Libro de la invención liberal y arte del juego de axedrez, publicado en 1561 y considerado hasta hoy una referencia para los estudiosos.

El nombre antiguo de la torre, roque, registrado por el Diccionario de la Real Academia Española como voz antigua, deriva del persa rukh 'roca', 'atolón', que luego los árabes utilizaron en la Edad Media para designar a sus carros de guerra. De ahí proviene el nombre 'enroque', una jugada de rey y torre al mismo tiempo. En ciertos festivales tradicionales de Valencia, todavía circula una carroza que se denomina 'roque', como los carros de guerra de los persas.

El nombre 'alfil' proviene del árabe fil 'elefante', pues esta pieza representaba el ala de los guerreros que combatían montados en paquidermos. Curiosamente, la pieza tiene el nombre de bishop 'obispo' en inglés y bispo en portugués, traducido, probablemente, por los monjes ajedrecistas del medievo.

Todo apunta a que, de la India, el ajedrez pasó a la vecina Persia (Irán). Un país donde se hizo muy popular y en muy poco tiempo.

Los infantes persas eran los "piyadah" hoy peones.  Otro cambio para bien del ajedrez.

Los árabes no jugaban al ajedrez en silencio. En la edad Media tampoco se asocio al ajedrez, con el silencio. Cuando una pareja de jugadores se enfrentaba, solía formarse a su alrededor un grupo de aficionados que comentaban la partida y proponían movimientos.

El guardar silencio durante la partida se impone en la modernidad. Hoy nadie duda de la necesidad del silencio, por ser este una gran ayuda para una plena reflexión.

El ajedrez incrementa nuestra capacidad de decidir decisión, mediante la elección de una respuesta, ante varias alternativas. Por eso hoy dentro de un torneo están prohibidos los teléfonos celulares, por el bien del juego. Esta medida no va en contra de la idea del ajedrez, ni de la competición muy al contrario. Lo importante de un torneo es que se ambos jugadores lo hagan en las mejores condiciones de ecuanimidad y concentración.

La convivencia diaria, requiere de normas que aceptamos, acatamos y respetamos por un principio de rectitud, si convenimos en un reto admitimos sus reglas. El ajedrez tienes las propias que se adecuan a los tiempos. Decenas de años antes, nadie imagino un sonido, dentro de la sala de juego de ajedrez, proveniente de un aparato de comunicación personal, importunado la reflexión del contendiente y la propia. Esta distracción se extiende a los ajedrecistas que compiten en mesas contiguas.

Una partida de ajedrez es un duelo de inteligencia que normalmente se efectúa en silencio. El cálculo, las deducciones, los movimientos se hacen de manera callada, sin hacer ruido, por respeto al otro.

¿Se habrá finalizado los cambios en el ajedrez? 

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